Qué se hace con el hueso de las aceitunas

Posiblemente, no haya otro elemento tan pequeño que nos dé la naturaleza que sea tan aprovechable y que tenga tantísimos usos como una oliva. Y es que, como dicen los expertos aceituneros: «de la aceituna, lo único que no se aprovecha es la que se tira». Y es verdad, la podemos comer cruda, alineada, rellena, aprovechamos su exquisito aceite, fabricamos orujo… Pero ¿qué se hace con el hueso de las aceitunas aparte de practicar el baloncesto con una papelera?

Si pensamos en una simple aceituna, nos imaginamos su ingesta en un aperitivo, como ingrediente en una ensalada o en el fantástico AOVE tan característico de nuestra cocina mediterránea. Pero una oliva puede tener una gran infinidad de usos y, en realidad, si hablamos concretamente de sus huesos, pueden aprovecharse para un sinfín de aplicaciones que, si no leemos este artículo, jamás lo podríamos haber imaginado.

¿Qué se hace con el hueso de las aceitunas en la actualidad? De la oliva, hasta los andares…

Dada la gran producción de olivar en nuestro país, y como líderes indiscutibles a nivel mundial en el sector olivarero, hace ya bastante tiempo que profesionales y universidades han destinado una gran cantidad de recursos a la investigación olivarera y al aprovechamiento integral de su fruto.

Arquitectos, ingenieros, investigadores, expertos en renovables… Todos ellos se han dedicado a estudiar las múltiples propiedades de un olivo y cómo aprovecharlo para desarrollar múltiples productos y materiales y para responder a la pregunta de qué se hace con el hueso de las aceitunas.

Y como consecuencia de todo ello, son varios los usos descubiertos y que hoy en día podemos encontrar en el mercado en forma de productos, materiales y aplicaciones sin saber que provienen de la semilla de las principales variedades de olivos que tenemos en nuestro país. Seguro que jamás podríamos imaginarlo si no lo leemos…

Relleno de almohadas y cojines

Hace ya muchos siglos que los japoneses utilizaban materiales de origen vegetal para el relleno de almohadas. En la actualidad, numerosas empresas españolas aprovechan la ergonomía que proporciona el hueso de la aceituna para la fabricación de cojines y almohadas. Y es que, su relleno permite una gran adaptación al cuello y a la cabeza favoreciendo el descanso del usuario que la utilice, además de permitir una buena aireación que evita los malos olores y la sudoración.

Como material de construcción

El hueso de aceituna carbonizado tiene varias aplicaciones en la construcción de edificios; reduce el peso de una estructura y mejora considerablemente el aislamiento térmico y acústico. Al mismo tiempo, facilita una construcción sostenible y reduce los costes de ejecución. Otras aplicaciones empleadas son en estructuras de madera, proporcionando estéticas modernas y de gran durabilidad. O en pinturas, donde las cenizas de los huesos de aceituna proporcionan una gran resistencia ante el fuego y las dotan de altas propiedades ignífugas.

Lucha contras las plagas y contaminación

El agua que se desprende en el tratamiento de los huesos de las aceitunas tiene unas grandes propiedades de resistencia ante bacterias y hongos de plantas como el tomate, por lo que cada vez se fabrican más plaguicidas que sean capaces de proteger diferentes tipos de cultivos.

Las propiedades absorbentes que tiene la semilla de la aceituna se han demostrado, también, muy efectivas para usarlas en biosorción, un proceso de descontaminación de aguas residuales. La Universidad de Granada ha probado, utilizando las semillas de las olivas, que pueden emplearse con eficacia en la descontaminación de residuos provenientes de materiales industriales vertidos en cauces naturales. Estos huesos de aceitunas, tras tratarlos con una activación química de ácido nítrico son capaces de eliminar los residuos hasta en 35 veces.

Como combustible de biomasa

El hueso de las aceitunas presenta una alta capacidad calorífica y una baja humedad. Gracias a estas características tiene un gran rendimiento como fuente de energía. De las más de 450 000 toneladas de huesos de aceitunas que se recogen cada año, muchas se destinan a la generación de biomasa térmica y energía eléctrica. Cada vez más, son usados como combustible para estufas de calefacción y calderas. Todo ello hace que los huesos de las olivas sean una buena alternativa real a los combustibles fósiles más contaminantes.

Qué se hace con el hueso de las aceitunas

Alimentación

El hueso de la aceituna tiene contenidos abundantes en fibra, proteínas y omega-3. Esto lo hace perfecto para confeccionar harinas para emplear en la fabricación de pan, dulces o cualquier tipo de elaboración salada.

Como plásticos biodegradables

Es conocido el creciente interés en sustituir los plásticos por otros materiales biodegradables. Y a este respecto, se han desarrollado materiales basados en los huesos de las aceitunas que permiten todo esto. El resultado son plásticos biodegradables altamente moldeables, compostables, mecanizables y reutilizables, perfectos para usarlos en productos sensibles como en los juguetes para niños.

La capacidad que tienen estos materiales permite una buena alternativa para poder sustituir los plásticos a gran escala. Diversas investigaciones a nivel mundial se basan en los huesos de aceitunas para eliminar el empleo del plástico en elementos cotidianos como componentes, diseño de muebles o juguetes.

Pavimentos deportivos

Si hasta ahora nos ha sorprendido saber qué se hace con el hueso de las aceitunas, aún no hemos acabado, ya que con ellos se pueden hacer muchas cosas más. Una semilla de una Aceituna picual, o de una arbequina, también puede usarse para la práctica deportiva.

En canchas de pádel o baloncesto, cada vez es más frecuente su pavimentación con materiales fabricados con huesos de aceitunas. Estos suelos sintéticos resultantes presentan propiedades que no dañan la salud ni el medioambiente, ni emiten ningún tipo de emisiones tóxicas con el roce de los jugadores con el pavimento o debido al agua de lluvia, al contrario de lo que ocurre con superficies de goma provenientes del caucho de los neumáticos.

La semilla de una oliva es un recurso totalmente natural, biosostenible y con infinidad de aplicaciones que, con los años, y gracias a la I+D+i, se irán descubriendo muchas más. Para saber qué se hace con el hueso de las aceitunas en la actualidad solo tenemos que darnos cuenta de que su empleo en combustibles, alimentación o aplicaciones terapéuticas cada día está más demandado, y todo gracias a ese arbolito que tenemos la suerte de ver en los fantásticos paisajes naturales de nuestro país.

 

 

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