Maquinaria para frutos secos

Almendras, cacahuetes, nueces, avellanas, pipas, pistachos… Todos estos alimentos son productos con un gran valor añadido y que por sus propiedades nutricionales son cada vez más consumidos para formar parte de una dieta sana y saludable. Pero para que todo esto sea posible, es necesario someterlos a diferentes procesos para que podamos encontrarlos en sus diferentes formatos. Y para ello, necesitan ser transformados, y es la diferente maquinaria para frutos secos la encargada de que todo esto sea posible y podamos encontrarlo en la forma deseada en nuestro supermercado favorito.

Cuál es la maquinaria para frutos secos más empleada para su procesamiento

Todo el proceso se inicia en el campo con la recolección de los frutos secos. En ella, cada uno de ellos viene acompañado por una gran cantidad de residuos (tierra, piedras, hojas, etc.) que deben ser eliminados antes de que pasen a la siguiente fase de elaboración. En función del objetivo final del producto, será necesaria la utilización de mayor o menor maquinaria para los frutos secos para su obtención. A continuación, describimos los tipos más utilizados en las plantas de tratamiento.

Máquinas de despalillado y limpieza

Cuando el fruto seco llega a la planta de procesamiento, la primera acción que se hace con él es meterlo en una máquina limpiadora de turbinas para eliminar los residuos que contiene. A continuación, se le somete a la despalilladora, que es la encargada de quitar todos los restos que contenga antes de pasar a los demás procesos de manipulación.

Una despalilladora de aceituna y frutos secos es una máquina consistente en un sistema de rodillos que a medida que van pasando los frutos por ella se van desprendiendo esos restos externos que contienen. En función de la producción, pueden fabricarse en diferentes tamaños y características y debe ser instalada en la fase inicial del tratamiento de cualquier proceso de manipulación del fruto seco.

Maquinaria para frutos secos

Descapotadora, peladora o despellejadora

Una vez que el fruto seco está desprovisto de los restos externos a él, es frecuente que esté recubierto por una capa vegetal (pericardio) que rodea su parte más dura y que, a su vez, esta rodea la propia semilla que es su parte comestible, es el caso por ejemplo de una nuez o una almendra.

La maquinaria para frutos secos empleada para el aprovechamiento de la semilla es la descapotadora, que se encarga de la eliminación de esa cobertura vegetal, mientras que la peladora o despellejadora es la encargada de quitar la cáscara fina que recubre al fruto.

Maquinaria para frutos secos

Máquinas partidoras

En algunos procesos de producción es necesario comercializar el producto limpio y desprovisto de su cáscara, es el caso de las nueces o de las almendras, por ejemplo. Y para ello, la semilla debe quedar intacta para una buena presentación del producto final. Hasta no hace muchos años, esto conllevaba un gran reto técnico, ya que era un proceso que se realizaba a mano y su rendimiento distaba mucho del que se consigue actualmente con las modernas máquinas partidoras.

En esencia, las máquinas partidoras consiguen partir la corteza dura del fruto dejando su semilla intacta. Esto es posible gracias al uso de tamizadores y cilindros de cribado capaces de separar y almacenar, por un lado, la semilla y, por otro, las cáscaras y las pieles en diferentes tolvas. Todo esto puede verse con detenimiento en otro artículo de nuestra página denominado «partidora de almendras: cómo funciona».

Silos, tolvas y cintas transportadoras

Si hay una maquinaria para frutos secos imprescindible en cualquier planta de procesamiento son las destinadas a clasificación y almacenamiento de los productos. Las tolvas pueden encontrarse en diferentes fases de tratamiento; pueden estar situadas al principio del proceso para recibir los frutos recolectados que vienen en los camiones o en puntos intermedios para facilitar un almacenamiento temporal antes de descargarlos en cintas transportadoras o en otra maquinaria para su manipulación.

Los silos, por su lado, son grandes depósitos destinados al almacenamiento o a la hidratación o deshidratación de los frutos según convenga. Y para favorecer una mecanización total del proceso, es necesario mover los productos entre sus distintas fases de tratamiento, y para ello, son las cintas transportadoras las encargadas de todo esto. Pueden encontrarse tanto en la recepción de los productos como en la fase final de empaquetado.

Maquinaria para frutos secos

Máquinas de selección y calibrado

Lamentablemente, no todos los frutos secos presentan el mismo tamaño ni la misma calidad, y deben ser clasificados eliminando aquellos que presenten imperfecciones o daños para una buena presentación del producto final. La maquinaria para frutos secos que se encarga de todo esto son las calibradoras y las cribadoras.

Su función principal es la de cribar los frutos que reúnan unas características determinadas y para ello integran elementos electrónicos, ópticos y pequeños detectores de metal capaces de realizar esta función para lograr la clasificación perfecta.

Máquinas de corte y laminado

Una vez que se tiene el fruto seco desprovisto de cáscara y completamente limpio, a lo mejor es necesario presentarlo en formatos más pequeños (usos en pastelería y repostería) o comercializarlos en forma de harinas finas y ultrafinas. Las máquinas de corte y laminado son las utilizadas para conseguir los tamaños y formas deseados, mientras que los molinos se utilizan para una trituración de los frutos y convertirlos en harina fina.

Hornos tostadores

En otras ocasiones, los frutos secos pueden hornearse para que puedan ser ingeridos directamente como aperitivo o para formar parte de otros alimentos como ensaladas o ingredientes dentro de otros platos. Los hornos tostadores son los encargados de todo esto, y mediante este proceso, el fruto seco puede conseguir un cambio de sabor, como ocurre con las almendras, las cuales en su estado crudo presentan un cierto amargor que se elimina con su proceso de horneado, presentando un sabor suave y exquisito al paladar.

La maquinaria para frutos secos anteriormente descrita es necesaria para todo proceso de fabricación industrial que quiera alcanzar buenos rendimientos en sus diferentes fases de producción. En función de la especialización de la agroindustria, podrá emplear diferentes modelos con distintas capacidades, y todo ello gracias a la versatilidad de la maquinaria que especialistas como el grupo Calero pueden poner a su disposición.

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