Enfermedades del olivo y tratamientos

El olivo es uno de los principales cultivos de la Península Ibérica, especialmente en Jaén. Su producción se basa principalmente en la extracción de aceite para consumo de distintas calidades, pero también la aceituna de mesa. Te mostramos cuáles son las principales enfermedades del olivo y tratamientos eficaces frente a infecciones bacterianas, víricas, fúngicas y por insectos.

El problema de las plagas y enfermedades en el olivo es que las zonas de plantación son monocultivos, y una expansión de estos problemas puede dar al traste con buena parte de la cosecha.

Polilla del olivo (Prays oleae)

La polilla del olivo es un pequeño insecto que ataca a estos árboles en prácticamente todas sus estructuras aéreas: flor, hoja y fruto. Durante todo un año se alimenta del olivo en forma de tres generaciones: filófaga, antófaga y carpófaga.

La carpófaga es la más problemática, pues son polillas que se alimentan de las aceitunas directamente desde el árbol. El resultado es que caen al suelo antes de ser recolectadas. La polilla se combate a través de tratamientos químicos y métodos de control biológico, la liberación de larvas de crisopa. Otra fórmula natural para evitar su aparición es la presencia de altas temperaturas durante el verano.

Mosca del olivo (Bactrocera oleae)

Este insecto ataca a las aceitunas cuando aún están en periodo de maduración, cuando adquieren tonalidad verdosa. Su modo de actuación es poner sus huevos en los frutos. Se trata de la plaga de insectos más común.

Si las temperaturas son suaves y se producen episodios constantes de lluvias, la puesta se favorece. En cambio, con las altas temperaturas su actividad decae, así como el desarrollo adecuado de las larvas.

Los tratamientos con esta plaga van desde el control químico al uso de trampas, que pueden ser sexuales (feromonas), coloreadas o quimiotróficas. Otra opción es acudir a remedios más económicos, como utilizar botellas con agua donde caen las moscas atraídas por incentivos de color.

Cochinilla del olivo (Saissetia oleae)

Otro insecto que acaba convirtiéndose en plaga en estos cultivos. Se le puede denominar cochinilla del olivo o de la tizne. Este cóccido se alimenta de la savia del árbol y excreta azúcares sobre las hojas. Estos azúcares son el medio perfecto para atraer hongos tipo negrilla.

Los hongos crean una capa casi imposible de eliminar que acaba reduciendo la calidad de la aceituna de verdeo y la capacidad de fotosíntesis e impide que los brotes crezcan con normalidad, aminorando el vigor del ejemplar.

Los tratamientos siguen la línea de evitar la aparición de plagas, con el uso de insecticidas blandos como reguladores de crecimiento o aceites suaves. En casos graves sí se puede echar mano de otros productos más agresivos. El uso de estos insecticidas más intensos varía en función de si se trata de olivar de mesa o de molino.

Repilo del olivo

El repilo es una enfermedad causada por el hongo Spilocaea oleaginea. Es fácil de detectar porque su daño se visibiliza en manchas negras y grises en las hojas. El hongo actúa principalmente únicamente en dos periodos muy concretos del año: en el mes de octubre y durante febrero y marzo.

La fórmula natural para protegerse frente a esta enfermedad son los climas lluviosos, pero hay que prestar especial atención con variedades de olivar muy sensibles, ya que un ataque merma mucho la capacidad productiva.

El modo de combatir esta enfermedad es mediante tratamientos preventivos con cobre a finales de verano, antes de las primeras lluvias de otoño. Por lo general, bastará con una sola aplicación, pero es posible tener que reforzar durante la primavera. Otra alternativa son podas selectivas que ayudan a mejorar la aireación de la copa de los árboles.

Xylella fastidiosa

La XYLELLA FASTIDIOSA es una bacteria conocida como ébola del olivo. Uno de las enfermedades del olivo más peligrosas. Tiene un potencial dañino muy elevado, y aunque su presencia en España aún no es muy alta, pues solo hay casos detectados desde el año 2016, en Italia sí está causando graves perjuicios.

En España el cultivo más afectado por esta enfermedad es el almendro. La Xylella provoca marchitamiento y decaimiento generalizado en los árboles. Las hojas se secan desde el borde apical y en las ramas.

Para controlar esta enfermedad, lo mejor es revisar las hojas, pues pueden darse dos procesos, algunas con áreas secas y marrones de distribución irregular, y otras donde el debilitamiento afecta al extremo apical.

En la actualidad no existen aún soluciones del todo eficaces para luchar frente a esta enfermedad. Las fórmulas con antibióticos pueden controlar la bacteria, pero no están autorizadas en Europa. Esto lleva únicamente a poner freno a los insectos que transmiten la enfermedad mediante el uso de insecticidas efectivos.

Enfermedades del olivo y tratamientos

Tuberculosis del olivo

La tuberculosis es una enfermedad bacteriana causada por la especie Pseudomonas savastanoi. Su método de actuación es centrarse en heridas ya presentes del árbol. Su efecto puede resultar muy dañino o, en cambio, ser compatible con la producción de frutos, pero a menor grado.

Cuando la infección alcanza niveles ya considerables, el olivo se debilita en exceso y da lugar a ramas secas. No existe tratamiento para esta enfermedad, solo acciones de carácter preventivo que guardan relación con podas adecuadas y poner remedios a las heridas de los árboles en cuanto se detectan.

Con esta afección, hay que estar muy atento a las Heladas olivos, y si bien esto no está en manos del agricultor, sí que es posible atender a cuidados posteriores tras jornadas de mucho frío.

Aceituna jabonosa o antracnosis

La antracnosis es una enfermedad aérea causada por varias especies del género Colleoctrichum. Estos hongos atacan a las aceitunas y provocan daños cuantificables en la cantidad y la calidad de la cosecha.

El aceite que se obtiene a partir de ejemplares afectados por esta patología ofrece altos grados de acidez, defectos sensoriales muy pronunciados y un color inapropiado. Deja de ser apto para consumo humano. Actualmente, es una de las cinco enfermedades y plagas más importantes del olivo causando cada año decenas de millones de euros en pérdidas.

Las aceitunas dañadas por estos hongos presentan manchas en color ocre o pardo y ramas secas y necróticas. El modo de tratar los olivos para evitar esta plaga es utilizar variedades resistentes, favorecer la ventilación en los árboles, adelantar la recolección y hacer uso de tratamientos fungicidas.

Un mal diseño de enfermedades del olivo y tratamientos, con cuidados y mantenimiento básicos de los cultivos, puede dar al traste con la cosecha de este cultivo, lo que acabará suponiendo pérdidas millonarias y un encarecimiento de productos agrícolas tan cotizados como el aceite de oliva.

 

 

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