Cómo evitar que se hielen los olivos

El olivar es un cultivo asociado a climas mediterráneos, de zonas cálidas. Su origen está en Oriente Próximo, pero su difusión lo ha llevado en primer lugar a conquistar todo el arco mediterráneo y posteriormente a otras muchas zonas del mundo. Por sus características, el olivo es un árbol poco resistente a las bajas temperaturas, así que cuando llega el frío hay quien se pregunta cómo evitar que se hielen los olivos.

Cada año se estima que crece la superficie destinada a olivar en unas 150 000 hectáreas. En todo el planeta hay unos 60 países que producen aceite de oliva y aceitunas y hoy en día es posible encontrar cultivos en países como Letonia, China, Finlandia o Australia. ¿Qué ocurre cuando se producen heladas? ¿Cómo es posible evitar estos fenómenos?

¿Cuáles son los riesgos que sufren los olivos derivados de las heladas?

El olivo es un árbol de origen secano que necesita del calor y el frío para su crecimiento. La horquilla de temperaturas en la que se mueve sin que baje su producción es muy alta, con veranos muy cálidos incluso por encima de 40 grados centígrados e inviernos a bajas temperaturas por debajo de los 0 grados.

No obstante, si las heladas son muy intensas, con temperaturas más bajas de 12 grados negativos, los daños sí pasan a ser severos. La intensidad de estos daños depende del estado de la planta: activo o en reposo, la propia variedad del olivo y el método de producción y la adaptación a las condiciones locales. Pero, cómo evitar que se hielen los olivos.

Daños en las yemas

Las yemas resisten muy bien el frío en periodo de reposo, pero si las heladas son intensas, el resultado es la muerte de las yemas de flor, lo que deriva en una producción más baja, de peor calidad y la deformación de las hojas en el futuro.

La afección sobre las hojas

Si las temperaturas son iguales o superiores a los 7 grados negativos, las heladas son soportadas por las hojas de los olivos. Estos árboles desarrollan un proceso de aclimatación durante el otoño que sirve como anticipo de la llegada de heladas. Pero si las temperaturas son más bajas, las hojas pasan a tomar un color más oscuro, amarronado, que se va intensificando hasta que se secan por completo.

La madera, la zona más sensible al frío

Si hay una parte del olivo que se debilita con las bajas temperaturas, esa es la madera. Los tallos se oscurecen con el frío intenso y se agrietan hasta dar lugar a la separación de la corteza. Con las grietas llegan los hongos, que invaden el cultivo.

Cómo evitar que se hielen los olivos


¿Qué mecanismos se pueden poner en marcha para combatir las heladas?

Los olivos cuentan con defensas naturales y procesos de adaptación a las bajas temperaturas la aclimatación. Pero los agricultores pueden poner en marcha otra estrategia, que es la correcta selección de variedades. Por eso tan importante, cómo evitar que se hielen los olivos.

¿Qué es la aclimatación?

Se entiende como aclimatación el proceso interno del olivo para adaptarse a los cambios de temperatura. A medida que van bajando estas, los olivos se endurecen, se aclimatan. Esto se produce especialmente cuando se alcanzan temperaturas por debajo de los 5 grados centígrados.

No obstante, estos procesos se dan solo cuando la variación de temperatura es suave y continuada. Si tras un endurecimiento de un largo periodo, varias semanas, se suceden jornadas con temperaturas suaves, esa capacidad de aclimatación se pierde y nuevas heladas van a resultar muy dañinas.

Esta es una de las principales consecuencias asociadas al cambio climático, la sucesión de temperaturas extremas y jornadas con alta oscilación térmica. No se genera un gradiente continuo de temperaturas y las situaciones en los márgenes de resistencia del cultivo son más frecuentes.

¿Qué variedades son las más óptimas para evitar las heladas y cómo tratar los olivos?

En cuanto a las posibilidades antrópicas para evitar las heladas en los olivos, es decir, la actuación humana, la solución pasa por seleccionar variedades que sean resistentes a las heladas y que estén adaptadas a la climatología de la zona.

Un ejemplo es optar por las de floración tardía en áreas donde son frecuentes las heladas primaverales. Es importante también tener en cuenta que las heladas en épocas reproductivas son más peligrosas. En ese momento los árboles no soportan de manera eficaz las temperaturas inferiores a los 0 grados.

Poda, riego y fertilización

Un manejo correcto del cultivo va a reforzar las defensas naturales de los olivos frente a las heladas. A su vez, hay que considerar igualmente la Distancia para plantar olivos, que repercute especialmente en la productividad del cultivo.

Así, a más distancia entre árboles siguiendo el método tradicional de cuadrícula, menor nivel de mecanizado, densidad de plantas y capacidad de producción, pero también menor duración de los ejemplares.

Volviendo a las heladas, no es aconsejable podar los árboles en otoño, pues esto da lugar a nuevos brotes que no desarrollan el proceso de aclimatación al frío. A su vez, una fertilización tardía, en torno a los meses de julio y agosto, provoca un crecimiento vegetativo tardío, con brotes muy débiles ante el frío.

Un último punto a considerar es el riego. Cuando se cosechan los olivos, y esto va a depender del uso del fruto (aceituna de mesa o para aceite), no se deben regar en exceso los árboles. Es mejor esperar a primavera y cubrir sus necesidades. De este modo se protege a los ejemplares de los daños producidos por las bajas temperaturas.

No es fácil responder a la pregunta de cómo evitar que se hielen los olivos, pues implica un esfuerzo intenso por parte de los agricultores y que se den condiciones climáticas propias de cada área geográfica. Además, a esto hay que sumar un tratamiento adecuado de los ejemplares en función de cada zona, pues no es lo mismo un olivar en Jaén que en Letonia.

 

2 comentarios en «Cómo evitar que se hielen los olivos»

  1. En Argentina, en el sur, la Patagonia estamos usado con éxito tratamientos de BIOESTIMULACIÓN. Es decir que provocan una catarata de respuestas fisiológicas al stress. Por eso hemos pasado sin daños temperaturas de hasta 13 grados bajo cero.

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