Partes de una almazara

    La almazara, también conocida como molino de aceite o fábrica de aceite, es la planta agroindustrial donde se convierte la aceituna en aceite de oliva. En este artículo vamos a explicar las partes de una almazara moderna, que muy poco tienen que ver con las antiguas almazaras o molinos, donde se empleaban métodos mucho más rudimentarios para extraer el preciado líquido que es el aceite de oliva.

    Partes de una almazara

    La maquinaria oleícola que encontramos en una almazara moderna es muy diferente a las antiguas prensas de piedra y madera que se veían en tiempos pasados. El sector oleícola es puntero en tecnología aplicada, dado el alto nivel de competitividad existente en este mercado y el alto grado de calidad que se exige actualmente al aceite de oliva. Por otro lado, la normativa sanitaria europea que regula cualquier proceso de transformación agroindustrial requiere unos estándares muy altos para garantizar la seguridad alimentaria.

     

    Los fabricantes de maquinaria agrícola para la industria transformadora son empresas especializadas, capaces de diseñar y ejecutar proyectos llave en mano adaptados a las necesidades de las empresas. Las máquinas que explicamos a continuación, y que conforman las distintas partes de una almazara, requieren un estudio previo de ingeniería para poder fabricar a la medida de las necesidades productivas de cada almazara.

     

    Zona de recepción o patio

    En el patio o zona de recepción, llegan las aceitunas recién recogidas en el campo. Aquí nos encontramos con diferentes tolvas o silos que sirven para recepcionar, clasificar y almacenar el producto según los diferentes calibres y calidades. También se separa el producto y se clasifica según las variedades y los olivares de procedencia.

    partes de una almazara

     

    Zona de limpieza y lavado

    Aquí comienza el proceso transformador propiamente dicho. Las máquinas presentes están dedicadas a la limpieza integral de la aceituna, que viene del campo con muchos restos de la recolección e impurezas que no pueden pasar a la zona de molido. La aceituna se recolecta a mano o con vibradoras, pero durante el transporte vienen acompañadas de restos de palo, tierra, piedras y hojas que hay que eliminar.

    Las máquinas limpiadoras se ocupan de los residuos más sólidos y pesados, como las ramas y hojas. Nos encontramos máquinas que emplean un ciclón de aire o rodillos vibratorios que separan la aceituna de dichos restos.

    A continuación, empieza la fase de lavado de la aceituna. Ya hemos eliminado casi todos los restos que trae la aceituna, pero el fruto aún sigue sucio. Traerá aún restos de tierra o barros que han sobrevivido a ese proceso de limpieza y que es necesario eliminar, porque de lo contrario terminaría arruinando el sabor del aceite. Esto se hace con lavadoras industriales de aceitunas, que además eliminarán restos inapreciables a simple vista pero que son peligrosos para la salud: pesticidas y otros productos químicos que se emplean en agricultura.

    Gracias a las máquinas de lavado y limpieza, tenemos un producto sin impurezas y saludable. Evitamos la presencia de contaminantes que terminarían arruinando el sabor de nuestro aceite, además de ser potencialmente peligrosos para la salud.

    Despalillado

    El despalillado de la aceituna consiste en eliminar los pequeños restos sólidos de maderas y hojas que hayan podido quedar tras el primer proceso de limpieza. Se emplean máquinas llamadas despalilladoras. Es una máquina independiente que está presente en casi todas las almazaras.

    También tenemos que hacer mención a que actualmente, gracias a un proceso de innovación y desarrollo continuo, también contamos con unos sistemas compactos de limpieza y lavado de la aceituna, que facilitan y simplifican mucho todo este proceso. En una misma máquina y en el mismo espacio de la fábrica podemos realizar ambas fases del proceso, ahorrando costes económicos y tiempos de producción. Estas máquinas consiguen limpiar las impurezas sólidas que trae la aceituna del campo, y a la vez lavan el fruto, quitando la tierra y el barro.

    Pesado y clasificación de la aceituna

    El siguiente hito en el proceso de producción de una almazara es el pesado y clasificación de las aceitunas. Se pesan mediante tolvas especiales que disponen de una báscula electrónica. Esto nos permite pesar cientos de kilos de aceitunas en muy poco tiempo.

    Esta fase es importante, ya que sirve para clasificar la calidad de las aceitunas que vamos a utilizar según qué variedad queramos producir. Y también para saber la cantidad de aceituna que tenemos que moler según el aceite que queramos producir.

    Cintas transportadoras

    Tras la fase de limpieza y lavado de la aceituna y su posterior pesado y clasificación, llegamos a la molienda de la misma para poder convertir la aceituna en aceite. Tenemos que transportar el material de una parte a otra de la fábrica. Esto se realiza mediante cintas transportadoras especiales, capaces de mover miles de kilos de aceituna de un sitio a otro. Cada fábrica tiene unas dimensiones y una configuración diferente. El sistema de cintas de transporte se tiene que adaptar a dichas características. Así, las cintas podrán ser fijas o móviles según la necesidad de la producción.

    Cinta Transportadora Industria Alimentaria

    También podemos encontrarnos con equipos de transporte neumático: mediante potentes chorros de aire, el fruto es desplazado de un lugar a otro utilizando una canalización especial. Es un sistema muy potente que puede desplazar grandes cantidades de kilos de aceitunas.

    Separado de la pulpa y el hueso

    Llegamos a la fase más importante de cualquier almazara. Las máquinas que se ocupan del separado de la pulpa y el hueso. Para producir aceite, es necesario quitar el hueso de la aceituna, para dejar solo la parte carnosa, la pulpa de la aceituna, que es la que se emplea para producir aceite. La pulpa se prensa y suelta el líquido base que se convertirá en aceite de oliva.

    partes de una almazara

    Aquí también se produce la división de los dos productos que obtenemos de la aceituna: el aceite de oliva virgen y el alperujo, otro derivado de la aceituna pero que tiene mucho menos valor.

    Todas las partes de una almazara tienen una función específica y crucial para poder obtener el mejor aceite de oliva. Usar la mejor tecnología y confiar nuestro proyecto de diseño y construcción de la maquinaria a empresas especializadas es crucial para poder colocar en el mercado un producto de calidad.

      Deja un comentario