Lavadora de aceitunas

La lavadora de aceitunas es una máquina imprescindible en la industria con independencia del uso que se le vaya a dar al fruto, ya que cuando se recolecta se suele ensuciar, aunque se empleen métodos mecánicos.

Antes de procesar la oliva, esta debe estar limpia, libre de polvo, tierra, ramas, hojas, etc., algo que se consigue con el paso por estas lavadoras que dejan las olivas relucientes y sin ningún tipo de suciedad.

Para qué se usa una lavadora de aceitunas

Recoger aceitunas no es un proceso limpio, en especial si se hace a la manera tradicional, pues junto con los frutos se encuentran piedras del terreno, ramas de los árboles, algún insecto, etc.

Si la oliva se va a vender para consumo directo, después de curarlas, no pueden tener ningún residuo y menos aún si se va a destinar a hacer aceite, pues cualquier elemento extraño que se añada solo conseguirá estropear el sabor de este.

De esta manera, cuando la oliva entra en la almazara directamente del campo, se somete a un proceso de lavado, que primero quita todos los sólidos y que luego lava la aceituna en un canal con agua para que no tenga ninguna impureza.

Lavadora de aceitunas

Cómo funciona

Una lavadora de aceitunas funciona mediante varias fases que se van sucediendo de manera bastante rápida, pues estas máquinas tienen que procesar muchas toneladas al día.

Alimentación

Lo primero que hay que hacer es alimentar a la máquina, que puede llevar una tolva o una bandeja dosificadora, la cual se llena a través de una cinta o incluso por descarga directa en los modelos de gran tamaño.

Eliminación de sólidos

Mediante un caudal de aire, los residuos con los que el fruto viene del campo se eliminan por completo, ya que pesan menos que las propias olivas. Este caudal se puede ir modificando, por lo que las máquinas también trabajan con otros frutos distintos.

Lavado

Aquí es donde se produce la limpieza definitiva de las olivas, que son desplazadas a un canal con agua que puede ser más o menos largo dependiendo del modelo de lavadora de aceitunas que se use.

Pese a que en la fase anterior se les hace una buena limpieza, lo cierto es que aún quedan algunos residuos, los más pesados, que ahora se separan utilizando la física, puesto que las olivas flotan y si existe suciedad se queda en el fondo del canal.

Los residuos van fuera mediante una cinta y las aceitunas avanzan poco a poco por el agua hasta la fase siguiente.

Hay que decir que las olivas no siempre se lavan, ya que eso depende de la suciedad que lleven, por lo que las máquinas ya vienen preparadas con el fin de saltarse ese paso.

Escurrido

Ahora los frutos del olivo están limpios, pero empapados en agua. Esta humedad no es nada buena, puesto que si no se elimina de inmediato favorecerá la aparición de hongos.

Para que esto no pase, la aceituna se lleva a un canal perforado por el que escurra el agua, la cual se elimina mediante vibración.

Salida

Esta es la última fase del lavado de aceitunas, y las limpiadoras suelen tener dos opciones, como es pesar el producto o pasarlas a un módulo de despalillado por si hubiese aún alguna impureza que no se ha podido eliminar

 

ECO – 1000

La lavadora de aceitunas de Calero

En Calero somos especialistas en maquinaria para la industria agroalimentaria, y por eso ponemos a disposición de nuestros clientes varios modelos ideados con el fin de limpiar la aceituna.

Siempre son máquinas compactas en las que se usa el acero al carbono e inoxidable, lo que consigue que aguanten el trato más duro.

Un sistema propio de limpieza

Después de muchos años de experiencia, hemos desarrollado un sistema propio de limpieza, que garantiza que los residuos como el barro o el musgo se eliminan, algo que no todas las máquinas de este tipo consiguen.

Además, lo primero que hacen nuestras máquinas es quitar la tierra, gracias a lo cual no se genera polvo que mancha de nuevo la oliva, ganando en eficiencia.

Esta limpieza se produce con un sistema de ciclón, que se consigue mediante dos turbinas que tienen un consumo energético muy bajo, algo importante en este momento. Gracias a ellas las hojas y los tallos desaparecen, de manera que cuando la oliva pasa por el agua ya solo quedan los elementos sólidos que se separan por flotación.

Costes de mantenimiento bajos

El Mantenimiento de maquinaria de almazara no es fácil ni económico, como bien saben las personas que trabajan en ellas.

Son máquinas que operan sin descanso y en las que se pueden introducir tornillos, piedras de diversos tamaños, ramas gruesas, etc., lo que hace que sufran mucho.

Esto lo hemos tenido en cuenta en Calero, diseñando nuestras lavadoras de aceitunas con la idea de que el mantenimiento sea el mínimo posible, algo a lo que ayuda que el proceso se puede controlar telemáticamente, conociendo en todo momento el estado de la máquina y dónde se encuentra el problema si surge alguno.

Durante el diseño hemos dotado a estas lavadoras de una buena accesibilidad, así que las tareas de mantenimiento no pueden ser más fáciles, pues no hay que desmontar la máquina para proceder a las limpiezas.

Sus piezas más importantes y de desgaste están a mano, así que los cambios son rápidos, haciendo que la lavadora de aceitunas se ponga en marcha enseguida y pueda seguir con el trabajo.

Puede ponerse en contacto con nosotros si quiere más información de esta maquinaria o para preguntar sobre cualquier otra de las que tenemos en el catálogo.

La lavadora de aceitunas es fundamental en las almazaras, tanto si se procesa oliva de mesa como si se hace lo mismo con la que se emplea a la hora de producir aceite. Con aire y agua consigue eliminar todas las impurezas del campo y dejar los frutos listos para ser usados.

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