Concepto de Agroindustria

    Para poder desarrollar el concepto de agroindustria, debemos hacer antes una breve introducción a la división clásica de la actividad económica. Según esta, en economía existen tres sectores de producción: el sector primario, destinado a obtener materias primas de los recursos naturales, como por ejemplo los alimentos que se consiguen con la agricultura o la pesca; el sector secundario, que sería el encargado de transformar y procesar estas materias primas para que puedan ser consumidas, utilizando maquinaria y tecnologías apropiadas, y, finalmente, el sector terciario, donde estarían todas las actividades relacionadas con los servicios.

    Dentro del sector secundario, que podemos identificar con todos los procesos de fabricación, es donde la materia prima se transforma en un producto que puede llegar al mercado. Aquí tenemos que situar a la agroindustria.

    La agroindustria es el subsector económico que se encarga de la producción para su posterior comercialización de todo tipo de productos agropecuarios y forestales. Algunos autores también incluyen la transformación de los recursos pesqueros y de cualquier recurso natural de origen biológico.

    Gracias a la agroindustria, los productos que son perecederos (verduras, leche, carne, aceites, etc.) se pueden almacenar, conservar y distribuir en diferentes formatos y presentaciones.

    La agroindustria puede implicar un proceso de gran transformación de la materia prima, como por ejemplo ocurre en la fabricación de harinas a partir de los cereales o en la obtención de aceite mediante el uso de maquinaria oleícola.

    Concepto de Agroindustria

    Pero en muchas ocasiones, la agroindustria solo implica un proceso ligero de manipulación sin apenas transformación, como sería el caso de llevar las verduras frescas sin envasar al mercado.

    En este sentido, la agroindustria puede aportarnos alimentos que se producen a miles de kilómetros y que llegan aptos para su consumo a nuestros hogares, pero también combustibles de origen vegetal: leña, pellets, carbón.

    En la agroindustria siempre hay un proceso de valor añadido de la materia prima protagonista. El producto deja de ser el resultado de un proceso primario (recolección de frutas, engorde de ganado, ordeño) para ser algo más: manzanas que podemos comprar en la frutería, carne en nuestra carnicería, leche que podemos consumir sin peligro. Ese proceso de valorización del producto es precisamente su gran elemento de distinción: su precio se multiplica, se generan empleos y también existe toda una industria auxiliar en torno a este sector, como sería la fabricación de maquinaria agrícola.

    Clasificación de las actividades agroindustriales

    Dentro de concepto de agroindustria podemos encuadrar múltiples actividades. A continuación, hacemos una clasificación de todo lo que podemos incluir en este importante sector.

    Actividades agroindustriales sin transformación

    • Centros de recepción de productos: los productores agrícolas, ganaderos y forestales llevan sus productos para que estos sean seleccionados, empaquetados y puestos en el mercado.
    • Almacenamiento y conservación: aquí estarían las empresas que se dedican al almacenamiento del grano en silos o a la conservación del producto en cámaras frigoríficas y congeladores, evitando que se deteriore y permitiendo que la industria transformadora tenga un continuo suministro de materia prima, incluso después de las temporadas de recolección.

    Actividades agroindustriales con transformación

    En este epígrafe nos encontramos a las actividades en las que se realiza una primera transformación de los productos:

    • Conservación y empaquetado de productos: enlatado de frutas y verduras, envasado y congelación de verduras, secado de tabaco, deshidratación de frutas, elaboración de mermeladas o pasteurización de la leche.
    • Elaboración de productos a partir de la materia prima: zumos de frutas, concentrados de tomates, refinamiento de azúcar, despieces de reses en mataderos, elaboración de cervezas y aceites de oliva, etc.
    • Segunda elaboración de productos: a partir de los productos resultantes en el procesado anterior de la materia prima, obtenemos otros productos con mayor valor añadido aún, y que requiere otro segundo nivel de transformación. Aquí encontraríamos los subproductos de la leche, como el queso y el yogur; los subproductos cárnicos como las salchichas o el bacon, y la elaboración de todo tipo de panes y comidas preparadas.

    La agroindustria en España

    El concepto de agroindustria y el sector agroindustrial español es muy importante y así lo demuestran diferentes indicadores económicos. La agroindustria española supone el 9 % del total del producto interior bruto nacional y además no para de crecer. España tiene una gran riqueza agrícola y pesquera y eso se ve reflejado en las cifras de nuestra agroindustria.

    El sector es puntero en innovación y desarrollo, y estamos a la cabeza mundial en productos tan importantes y de tanto valor añadido como el aceite de oliva, el vino o las frutas y verduras.

    Dentro de la Unión Europea, España es la cuarta potencia en cuanto a exportación de productos agroindustriales. Los bienes agroalimentarios suponen el 17 % del total de exportaciones de nuestro país, y contamos con un superávit comercial de más de 14.000 millones de euros.

    La agroindustria también tiene un peso importante en cuanto a la fijación de población en el mundo rural. La agroindustria es un sector que genera mucho empleo y que diversifica y fortalece la economía de los municipios donde la agricultura es su actividad principal.

    También contribuye a crear un tejido de industrias auxiliares muy potentes. Como ejemplo de ello tenemos los centros de investigación y desarrollo encaminados a garantizar la competitividad y mejora constante de nuestra producción agroindustrial, o el sector de la fabricación de maquinaria agrícola y herramientas, el cual es puntero y está entre los más potentes del mundo.

    El fortalecimiento de la agroindustria es vital para una economía como la española. España ha dejado de ser un mero exportador de materias primas sin apenas elaborar a tener una industria muy potente capaz de poner una gran diversidad de productos muy elaborados y de gran calidad en los mercados internacionales. No tenemos más que pensar en la pujanza de los vinos y aceites de calidad o en nuestra potente industria conservera. También somos un país que destaca en la producción de una rica y variada gama de derivados lácteos: quesos, postres, etc.

    La agroindustria contribuye y mucho a la forja de la “marca España” y al impulso de sectores emergentes de gran valor añadido como la agricultura ecológica.

    Es muy importante que tengamos claro todo lo que representa el concepto de agroindustria. Implica diversificación de la economía, valor añadido, limitar nuestra dependencia de mercados exteriores, producción localizada y ecológica, vida y futuro para nuestros pueblos. También es necesaria para garantizar algo tan importante en los tiempos actuales como la autosuficiencia y seguridad alimentaria.

     

     

     

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