Cómo hacer un sinfín transportador

    El sinfín transportador es una de las máquinas imprescindibles en cualquier actividad donde se tengan que transportar grandes cantidades de productos en graneles o líquidos: industria alimentaria, química, farmacéutica y en todo tipo de actividades que manipulen productos granulados (piensos, pellets, granos de cereales, entre otros). 

    El sinfín transportador también es una de las principales máquinas para el proceso de aceite, para el transporte de la aceituna y de los productos y subproductos que se generan en el proceso. Pero ¿cómo hacer un sinfín transportador?

    ¿Qué es un sinfín transportador?

    Antes de explicar cómo se hace un sinfín transportador, tenemos que explicar brevemente qué es un sinfín y cuáles son sus fundamentos. Este útil está basado en el funcionamiento del tornillo sinfín, también conocido como tornillo de Arquímedes o tornillo helicoidal.

    El tornillo sinfín está conformado por una lámina dentada en forma de hélice que se extiende longitudinalmente sobre el eje del tornillo. Entre vuelta y vuelta de cada tornillo se forma un espacio en el que se depositan los materiales a transportar, los cuales suben un nivel cada vez que el tornillo da una vuelta.

    Para mover el tornillo sinfín necesitamos una corona, que es una rueda cuyos dientes están en contacto con la hélice del mismo y que los hacen girar cada vez que la corona se mueve: la corona traslada el movimiento a este.

    cómo hacer un sinfín transportador

     

    Fabricar los elementos del sinfín transportador

    La fabricación de sinfines es un proceso industrial que se realiza a medida de las necesidades del cliente. A continuación te explicamos cuáles son las diferentes partes que componen un sinfín transportador y cómo se diseñan y producen.

    1. El transportador (tornillo sinfín)

    El transportador está constituido por un tornillo sinfín, que, básicamente, es una hélice helicoidal de enrollada sobre un eje central que la hace girar. La hélice puede ser helicoidal o senoidal, y, a veces, se sustituye por palas, según los materiales que queramos transportar.

    Las hélices están formadas por diferentes crestas, separadas entre sí por una determinada distancia (esto se conoce como paso). Las crestas o hélices también tienen un diámetro, que se calcula según el uso que se les vayan a dar.

    Antes de la fabricación, es necesario calcular el diámetro y el paso, ya que según lo que queramos transportar necesitaremos unas medidas u otras. Así, nos encontramos con hélices de paso largo o hélices de paso corto, según tengan más o menos separación entre crestas de la hélice.

    A continuación ponemos algunos ejemplos:

    • Hélice continua con paso igual al diámetro: se utilizan normalmente para transportar sólidos.
    • Hélice de gran paso (1,5 o 2 veces el diámetro): sirven para transportar materiales que fluyen bien.
    • Hélice de pequeño paso (0,5 veces el tamaño del diámetro): se fabrican así cuando vamos a transportar materiales que queremos que estén mucho tiempo en el sinfín, porque por ejemplo queremos que se enfríen.

     

     

    Las hélices se fabrican en chapa de carbono de 3 o 4 milímetros de espesor. El diámetro máximo de las hélices será dos centímetros inferior al diámetro de la carcasa, para evitar que roce.

    El eje de la hélice va sujeto sobre una serie de soportes intermedios (cada 3 o cuatro metros aproximadamente) que aguantan el peso del conjunto, evitando que se deforme.

    1. La carcasa

    La carcasa es la estructura que envuelve al tornillo sinfín por donde circulan los materiales que mueve el sinfín. Normalmente tiene forma de U y tiene un diámetro superior al de la hélice. La carcasa se construye en chapa de hasta 6 mm de espesor. Tiene forma de canalón y puede ir cubierta o recubierta por arriba dependiendo del material que estemos transportando. En el final de la carcasa se coloca el soporte sobre el que se engancha el eje del tornillo. En el otro extremo está situado el otro soporte del eje y el conector del motor eléctrico que mueve el eje. En el final del canalón opuesto al motor se encuentra la tolva o zona de carga de los materiales.

    La carcasa puede ser completamente hermética y de acero inoxidable cuando transportamos alimentos, para evitar que se puedan contaminar.

    1. El motor

    El motor eléctrico que se conecta al eje del tornillo y que lo pone en funcionamiento. Es un motor eléctrico con reductor de velocidad que se acopla en la bancada de la carcasa. La potencia del motor tiene que ir acorde a la distancia que tiene que recorrer el material y al peso que vamos a transportar.

    Cuando tenemos que colocar un motor muy potente porque vamos a transportar grandes pesos, es necesario colocar un acoplador hidráulico situado entre este y el reductor para que se produzca un arranque suave.

    1. La tolva o zona de carga

    Construido en chapa al igual que la carcasa, es el receptáculo por el que entra el granel o material que tenemos que transportar con el tornillo sinfín.

     

     

    Ingeniería previa al proceso de fabricación del sinfín transportador

    Antes de construir un sinfín transportador, es necesario una fase previa de cálculos de ingeniería. Los sinfines transportadores son elementos construidos a medida. Existe una amplia casuística de posibles usos que requerirán de cálculos muy precisos para que este n pueda funcionar correctamente.

    Los cálculos imprescindibles que hay que realizar son:

    • Velocidad de giro del tornillo. La velocidad de giro del tornillo se expresa en revoluciones por minuto (la cantidad de vueltas que puede llegar a dar en un minuto). Así para materiales pesados, se funcionará a 50 revoluciones por minuto (rpm) aproximadamente, mientras que para materiales ligeros se podrán alcanzar velocidades máximas de 150 rpm.
    • Paso y diámetro de las hélices del tornillo: el paso y el diámetro de las hélices tienen que estar calculadas conforme al material que vayamos a transportar y teniendo en cuenta también si es necesario que se produzca algún proceso durante dicho transporte, como el secado, por ejemplo.
    • Capacidad de transporte: en la cantidad de material que puede circular simultáneamente por la carcasa, así como el flujo del mismo, la velocidad con la que vamos aportando nuevos materiales.
    • Cálculo de la potencia del motor. El motor tiene que tener la potencia suficiente para mover el tornillo y todos los materiales que se mueven por la carcasa. Su potencia total hay que calcularla en función del peso a transportar, la velocidad de giro que tenga que proporcional y también la capacidad de la reductora de velocidad, necesaria para acompasar la potencia y la necesidad de desplazamiento.

    Hemos intentado explicar someramente cómo hacer un sinfín transportador, pero recuerda que se trata de un equipamiento complejo, que necesita de una ingeniería y de un proceso de fabricación a medida para tus instalaciones.

     

     

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