Ensacadora de sacos: características

La fase final de un proceso productivo es el envasado del producto. Aunque es el último paso antes de la venta, no por ello deja de ser importante, ya que de su precisión dependerá que se consiga el beneficio económico esperado de toda la actividad. Y para ello, entra en acción la ensacadora de sacos, una máquina imprescindible para presentar el producto de forma estética y, lo más relevante, que contenga la cantidad exacta para cumplir el calendario económico de todo el proceso. Pero ¿cómo elegir la más adecuada y cuáles son sus características?

Qué es una ensacadora de sacos

La ensacadora de sacos es la máquina que permite la dosificación y envasado final de un producto. Es imprescindible en todos los sectores, desde el agroalimentario hasta el farmacéutico, pasando por el médico, el químico y cualquier actividad industrial donde se manipule cualquier tipo de producto, ya sea sólido, líquido o en polvo.

Antiguamente, el envasado se realizaba de manera manual, siendo un proceso bastante tedioso, ya que se requería un alto esfuerzo físico debido a la gran cantidad de producto que había que manipular. A ello, había que sumarle la precisión en el contenido envasado, y es que los sacos deben de contener una cantidad exacta y, además, que sea la misma en todos ellos.

Una ensacadora de sacos soluciona ambos problemas y, además, efectúa los procesos mucho más rápido y con precisión milimétrica, además de prescindir de mano de obra, disminuyendo costes y aumentando la productividad en general.

ensacadora automática

Por qué los diferentes tipos de industrias utilizan la ensacadora de sacos

Está más que demostrado, que la automatización en los procesos ofrece rentabilidad económica en una actividad que requiera la manipulación de productos. Una ensacadora automática permite todo ello, ya que entra a formar parte de una cadena automatizada, donde puede alcanzarse la precisión requerida sin la intervención del factor humano.

Prescindiendo del factor humano en toda la cadena de producción, aumenta la seguridad en los procesos y disminuye los costes, factores imprescindibles para aumentar la competitividad empresarial. Con una ensacadora automática, el producto llega a través de sinfines o bandas transportadoras y es posible envasarlo al instante, consiguiendo una continuidad desde la primera fase hasta la última.

Por otro lado, el envase de un producto debe de llevar la cantidad exacta del mismo, ya que el beneficio económico de la actividad depende en gran medida de ello. Las ensacadoras de sacos están dotadas de dispositivos electrónicos que permiten grandes precisiones antes de verter los productos al envase final.

¿Cómo funcionan?

Su funcionamiento es extremadamente simple; está compuesta de una tolva de alimentación donde se introduce el producto a envasar, y a través de una válvula dosificadora que se encuentra a la salida de la tolva, se conecta con el envase a rellenar, para su procesamiento final.

La dosificación del producto varía en función del tipo de ensacadora; las hay con dispositivos electrónicos donde se produce un pesado exacto del producto a verter y otras más básicas donde rellenan un espacio específico en la tolva que equivale al volumen o al peso indicado que debe contener el saco envasado.

En procesos automatizados, una ensacadora automática utiliza sacos que llegan a ella a través de una cinta transportadora y mediante un brazo mecánico se colocan en su boca y se procede a su llenado. A continuación, los sacos una vez llenos pasan a la siguiente máquina donde se sellan y se vuelven a colocar sobre otra banda transportadora para llevarlos a la zona de almacenaje final.

Los modelos de ensacadoras semiautomáticos funcionan de la misma forma, con la salvedad de que es necesario un operario que se encargue de la colocación del saco en la boca de la máquina y de retirarlo una vez lleno.

Tipos de ensacadora

En el mercado pueden encontrarse numerosos tipos de ensacadoras y se pueden clasificar de las siguientes maneras:

  • Por su funcionamiento: pueden ser automáticas, semiautomáticas y también las hay manuales, ya hemos visto anteriormente algunas de sus características.
  • Por el tipo de sacos que emplean: estas pueden ser de boca abierta o de válvula. En las segundas, el orificio es más estrecho y el llenado es mucho más preciso. Mientras que las primeras, la salida la tienen mucho más amplia.

Además de las clasificaciones anteriormente mencionadas, hay ensacadoras que pueden incorporar diferentes características, como colocadora de asas, cierres automáticos de los sacos, colocación de tapones o etiquetas o, incluso, perforaciones en su parte superior para el colgado de los envases.

Cómo elegir una ensacadora

La elección de una ensacadora de sacos debe hacerse en función de varios parámetros, veamos los más importantes:

  • El producto a envasar: según las necesidades pueden ser manuales, automáticas o semiautomáticas.
  • La cadencia: es la capacidad de llenado por minuto, este puede venir en sacos o en unidades de medida como gramos, litros o kilos.
  • Tipos de envasado: aquí se tiene en cuenta las dimensiones del envase o la forma que tiene (bolsa preformada, bobina de plástico…).
  • Tipo de sellado: este dependerá de la forma inicial del envase.
  • Por el fabricante: un aspecto fundamental en cualquier máquina, pues incide en la calidad de sus componentes, en el diseño, en el servicio de instalación y en el de posventa.

 

En Calero disponemos de un amplio abanico de ensacadora de sacos y podemos personalizarla para que se adapte a cualquier tipo de cliente. De esta forma, puede ser automática, semiautomática, y de diferentes soluciones para cualquier ensacado, desde líneas de peso bruto o neto o para sacos de válvula o de boca abierta. Además, en función del grado de precisión deseado, pueden incorporarse equipos electrónicos que controlan eficazmente la medición y el pesado del envasado.

Para más información, nuestra página de contacto está a disposición de nuestros clientes.

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